A cuál de estos personajes preferirías como jefe de tu grupo de investigación?

sábado, 20 de marzo de 2010

El cuarto de las ratas: de como conocí al Dr. Casanova

Mis aventuras en el grupo de Estructura Electrónica se remontan al invierno del año de nuestro señor de 2001. Por aquel entonces y con la tierna edad de 21 años, se me ocurrió la brillante idea de ir a ver al profesor Santiago Alvarez para ver como estaba el tema de hacer una tesis doctoral en su grupo. Aunque entre los intereses científicos que mencioné no estaban para nada las Medidas Continuas de Forma, os podéis hacer una idea por el título de mi tesis doctoral que esta conversación fue poca mas que monodireccional.

El caso es que en Enero de 2002 empecé oficialmente en el grupo de EE, compaginando mi último curso de carrera con unas horillas semanales en el lugar mas acogedor del departamento de Química Inorgánica: El cuarto de las ratas. Por aquel entonces QI era un sitio muy distinto al que es ahora. Guillermo era cap de departament (OMG!!!!), Ribas y Monfort ocupaban el despacho 256B y Gabriel acababa de regresar de su apoteósico postdoc en Bristol. Lo se por que me lo contó. Varias veces.

El cuarto de las ratas es un antro icónico del grupo de EE. Antes de estar plagado de máquinas que nadie usa, como lo está ahora, el cuarto de las ratas estuvo ocupado por el Dr. Cano. Si señores, cuando Cano hacia la tesis y se venia a Barcelona, pasaba largas horas (se rumorea que hasta días) aislado del mundo en ese microcubículo.

Como se observa en el mapa, el cuarto de las ratas es una microhabitación rodeada de peligros. Primero, para acceder a ella hay que patearse todo el pasillo de la ala Martí i Franquès, con los peligros que eso conlleva (gente rara, secretarias de departamento que te enchufan prácticas, etc..). Segundo, el cuarto de las ratas está literalmente pegado a prácticas de EQI. Esto en si no seria malo, sino es por el hecho de que cuando Elis da prácticas, te viene a ver cada dos por tres para ver si estas currando y mirar el mail con la frase “Cirera sal que tengo que enviar unos cálculos”. Tercero, la habitación de 1x2m en que empecé a trabajar está rodeada por peligros sobrenaturales. Por un lado esta el inframundo de estado sólido. Desde allí, Oscar, que ya despuntaba maneras en aquella época, nos pegaba sustacos de vez en cuando con sus ruidos y miradas de psicópata (lor 6 tipos de ruidos de viento estaban por llegar). Por el otro lado está el Dragon’s Lair, donde Pílar y Nárcis esclavizan a sus esbirros y donde tienen guardada su máquina secreta de la peli de la Mosca (marcada con ? en el mapa) para teletransportar gente y crear engendros. Todo esto sin mencionar las inundaciones con las que de vez en cuando nos obsequiaban los de Química ANALítica.

Durante mi estancia en cuarto de las ratas conocí a un joven estudiante de física oriundo de Olot llamado David Casanova. Por aquel entonces David no había sido expuesto todavía a la macrodosis de rayos cósmicos que le convertirían en Bocman, por lo que se comportaba como un ser mucho mas normal. Comía carne, no trabajaba de sol a sol y solo aparecía por el despachillo de vez en cuando. Nadie presagiaba por aquel entonces que este chico de comarcas seria el gran heroe de la química teórica que es hoy en día. Algo que siempre me pareció curioso compartiendo despacho con David era el hecho de nunca se quejase de la falta de espacio que obviamente teníamos. Por el contrario, el parecía encontrarse de lo mas cómodo, incluso llegando a plantear poner una radio para hacer la habitación mas acogedora (¿?). Mas tarde descubrí que por aquel entonces David vivía en el piso patera de la calle Mejico (si, David también inventó el piso patera: piso de 2 habitaciones con un baño donde viven 7 personas), con lo que el cuarto de las ratas suponía un aumento sensible en su calidad de vida.

Como os podeis imaginar, compartir 3h de tu vida de lunes a jueves en un habitáculo de 2 metros cuadrados hace que establezcas una relación muy íntima con la otra persona. Tanto, que al primera vez que nos fuimos de congreso juntos compartimos cama de matrimonio. Pero esa es otra historia.


Auf Wiedersehen

3 comentarios:

  1. Ibérica historia y, probablemente, punto de partida de la gloriosa historia del 243E, vaya, lo que vendría siendo nuestro "Ground zero".
    Aún así me asaltan dudas cuando miro las fechas... abuelo, está vd seguro que en 2003 estaban en el cuarto de las ratas? Creo que no porque yo inicié mi andadura QIil en el verano de 2002 y vd y el Dr. Manhattan ya habitaban alegremente el 243E (creo que eran felices porque obviamente tenían mucho más espacio que en el mencionado cuarto de las ratas, con ventana y sí, la radio de Dàvid).
    Creo que debería intentar recordar las fechas exactas y corregir la historia en caso de ser necesario, no podemos permitir que el Alzheimer altere la cuna de la vida puesto que esto podría hacer que no naciéramos nunca...

    Jésus

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  2. Increíble primera historia de lo que espero sea el gran blog de blogs jamás creado!. Como bien dice Jésus, es básico que las raíces de lo que va a ser la historia del 243E sean contrastadas hasta el último detalle, sobretodo en lo que a fechas se refiere, quede claro que yo no puedo aportar nada de luz a la discusión.

    Quisiera destacar la frase: "Por aquel entonces David no había sido expuesto todavía a la macrodosis de rayos cósmicos que le convertirían en Bocman". Que panchá de reír.

    El Tonis

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  3. Es que estoy mayor. Ya he corregido las fechas. Los 21 me quedan tan lejos que supongo que mi subsconscienste me lo corrige. Cuando yo era joven....bla bla bla....pizza.....bla bla bla....pantalla de fosforo....bla bla bla, y el resto ya os lo sabeis.

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