Recientemente he tenido el inconmensurable placer de asistir al 239th ACS conference en San Francisco. El congreso, al margen de dejar algunos momentos para la posteridad como mi reencuentro cara a cara con Nokterio, o el todavía más terrible cara a cara con la Dra. Toñudo, me brindó la oportunidad de enseñar al mundo mis contribuciones científicas en una charla que será recordada por la chati que subió a hablar antes que yo. Sus atributos femeninos, más grandes que su cabeza, acapararon la atención de propios y extraños y hubo tanto revuelo que dudo que nadie pusiese interés a lo que yo estaba diciendo. Cosas de la vida.
En cualquier caso, como todo congreso que se precie, en este también hubo de todo un poco. Aviso a las nuevas generaciones que debéis hacer resúmenes cada vez que Galactus os envíe por estos mundos de dios. Yo, como hombre de mundo que ha estado en varios congresos, he conseguido clasificar a los oradores en varias subcategorías.
a) El toñas: El toñas se caracteriza p

or ser amable y conectar bien con el público en las distancias cortas, pero todo esto se viene abajo cuando tiene que hablar con grandes audiencias. Sus charlas se expanden en el tiempo, y le da igual si tiene 15 minutos, que el se va a tomar todo el tiempo necesario, ignorando las llamadas de atención del chairman. Normalmente, te engaña con un título sugerente para la charla, pero luego esta se revela tremendamente pesada.
b) El que se la suda todo: Este viene a presentar lo suyo y le da igual lo correcto o incorrecto que sea (normalmente más de lo segundo que de lo primero). A modo de ejemplo, os reproduzco una conversación 100% real del congreso.
-Pregunta: ¿Como calcula su espectro NRVS para obtener esa simulación tan buena?
-Respuesta: Lo calculo con mi programa, y luego ajusto la anchura y posición de las bandas hasta que se solapa con el experimental
-P: eeemm, ¿no sería mas correcto utilizar las frecuencias para construir los modos normales de vibración?
-R: No, por que así se me solapan mejor
c) El fundamentalista: Este combina dos factores. El primero, presenta una charla brutalmente toñante de algún método rarísimo que se ha inventado (tipo uso de funciones geminales para calcular integrales de 7 centros) que luego hábilmente aplica a la molécula de hidrogeno con escaso éxito y mayor costo computacional. El segundo es su aversión al DFT y su clásica pregunta ¿esto se puede calcular con DFT?, seguida de la clásica respuesta “lo dudo mucho”. Este sujeto es devoto de los métodos multiconfiguracionales y nada que no involucre mas de dos configuraciones merece de su atención.
d) El lover: Este va a lo que va, que es a tirar trastos en la sesión de posters. Se caracteriza por anotar la puntación de la chati al lado del libro de abtracts y si se tercia su numero de teléfono. Pregunta en posters que pueden estar en el otro lado del espectro respecto a su investigación, pero el caso es intentar ligar. Caso mas extraño es el del lover involuntario, que es aquel que violando las leyes de la termodinámica, consigue que sean ellas las que le tiran los trastos.
e) El que realmente va de congreso:

Ejemplar extrañísimo, pero que también existe. Se prepara el programa diario con el libro de abstracts. Sabe de donde a donde tiene que ir y a que hora es cada charla. Va a las plenarias y hace preguntas y además tiene una charla que en general recibe muy buena acogida.
De hecho creo que podríamos hacer una encuesta para ver a que clase pertenecéis. Por supuesto, dentro de cada clase a niveles (como en los juegos de rol). Cano es toñador de nivel 10 por ejemplo, mientras que el Dr. Manhtattan es lover involuntario de nivel 15.
Y esto es todo de momento. En próximas ediciones os relataré aspectos concretos de otros congresos a los que he tenido el “placer” de asistir con las mas variadas compañías. A saber: Galactus, el Dr. Manhattan y Bud Spencer.
Auf Wiedersehen